El Ministerio de Cultura ha digitalizado una colección de fotografías de los años 30 y las ha puesto a disposición de los internautas en su página web. Se trata del Archivo Rojo, en honor a Vicente Rojo (Jefe del Estado Mayor para la defensa de Madrid) y hasta el momento contiene 3.051 imágenes. Es un proyecto muy interesante que podría acercar y facilitar mucho material histórico sobre aquellos años , aunque todavía se trate de una pequeña colección. Ojalá tenga continuidad y vayan ampliándola.
Los orígenes de éste archivo se remontan a los primeros momentos de la Guerra Civil española, en julio de 1936, si bien contiene imágenes de algunos acontecimientos anteriores de gran relevancia, como la sublevación de Jaca de 1930 o los sucesos de Asturias de 1934. Una novedad de la consulta de este fondo es que cualquier usuario podrá aportar todo tipo de información que conozca sobre las imágenes. Su ayuda permitirá a los demás visitantes virtuales tener un conocimiento más detallado de esos acontecimientos históricos. Web del Ministerio de Cultura.

Interesante artículo.
¿Así que eres rojillo, Silas?
Veo que polemizas mucho conmigo en otros blogs, quizá confundiéndome con un derechista católico romano.
Esto, sobre mi iglesia, quizá deberías saberlo:
Stalin utilizó la influencia de la Iglesia ortodoxa como elemento de cohesión del nacionalismo ruso. Y, más tarde, para acceder al estado clerical en la Iglesia ortodoxa había que firmar un documento de adhesión al KGB. Este dato -hecho público durante la glasnot de Gorbachov.
¡Sobornost, Silas!
U.R.S.S.
Yo soy marxista, sin ambigüedades.
No es lo peor que hizo Stalin. Éste no fue sino un representante de la degeneración burocrática que sufrió la URSS tras la Revolución. Una degeneración que, en efecto, supuso la reinstauración del añejo nacionalismo gran ruso, la eliminación del régimen de democracia obrera de los soviets, la desaparición del internacionalismo proletario y la conversión de la Komintern en el instrumento de política exterior de la burocracia. No en vano los viejos bolcheviques que habían participado en la Revolución, a finales de los años 20 habían sido asesinados, exiliados, suicidados o muertos en extrañas circunstancias. Era el principio de la contrarrevolución dentro de la revolución.
Primero el Zarismo, después el Estalinismo, Spektro, tu Iglesia tiene una debilidad innata por el totalitarismo. ¿Qué tal os lleváis con Putin?
Los Zares del siglo XVIII suprimieron el Patriarcado Ruso, eliminaron la figura del Patriarca de Moscú y su sínodo, y lo sustituyeron or un sínodo leal al Zar, y ese Zar se autodeclaró máxima autoridad de la iglesia. Un secuestro en toda regla.
En cambio, Lenin permite a la iglesia ortodoxa recuperar su condición anterior al secuestro zarista, reestableciendo el Patriarcado y, por tanto, volviendo a permitir la figura del Patriarca de Moscú. Stalin fue más allá, y apoyó considerablemente a la iglesia rusa. Los sacerdotes ortodoxos bendecían las tropas rusas que resistían a Hitler. Gracias a esas bendiciones, ganaron la guerra a los nazis, je, je.
Por tanto, no asocies a la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) a Stalin, pues ya fue Lenin quien permitió el regreso de la figura del Patriarca de Moscú, poniendo fin a doscientos o trescientos años de secuestro de la iglesia por parte de los últimos zares.
De todos modos también existe una iglesia rusa más democrática, se llama Exarcado Ruso, con sede en París.
La URSS, en tiempos de la guerra fría, envió a París a su Exarcado del Patriarcado de Moscú. Leales durante unos años a la URSS, hicieron casi de embajadores del comunismo. Pero no tardaron en enterarse, por prensa occidental, de la serie de barbaridades y asesinatos que el comunismo estaba haciendo en Rusia. Eso les hizo cambiar de opinión y aunque eran rojos pidieron el cese de persecuciones en la URSS y pidieron la llegada de la democracia. La IOR les expulsó por hacer eso y les retiró la comunión con la IOR, pero el Exarcado Ruso en París, pidió comunión directa con el Patriarca de Constantinopla, que se la dió de inmediato.
Estos no fueron ni son totalitarios, pues.
Por otro lado, también está la ROCOR, iglesia zarista en el exilio. Anticomunista y muy de derchas.
Estas son tres ramas de la iglesia rusa. Como español, demócrata, de izquierdas, te diré que el Exarcado Ruso es la más comprensible por nuestra mentalidad.
Podriamos decir quizá que los socialistas, socialdemócratas, centristas y comunistas democráticos, son más a fines al Exarcado Ruso, que a la ex-soviética IOR o a la monárquica ROCOR.
Saludos cordiales, Silas.
El papel de la religión en la sociedad capitalista, como en otros sistemas, es el de un efectivo yugo sobre las cabezas de la clase trabajadora. Esto es así en lo fundamental, no sin matices importantes. Las iglesias, menos abstractas, son instrumentos del poder fáctico de la clase dominante para utilizar todos los prejuicios religiosos, dogmas y tabús en pro de la desmovilización y desactivación revolucionaria. Esta es en líneas muy escuetas la sentencia del marxismo sobre las religiones y sus iglesias. Y ésta era la postura de Lenin con respecto al cristianismo ortodoxo y su Iglesia, que era todo un símbolo de la explotación zarista y de régimen semifeudal que ahogaba Rusia y sus tantos pueblos. Ahora bien, eliminar todos los prejuicios religiosos asentados en las mentes de un pueblo durante siglos no es cuestión de decreto. Tampoco tenía ni tiene sentido “prohibir” la religión o mostrar una inusitada intolerancia hacia ella. Los bolcheviques tenían claro que los fantasmas y las supercherías solo se esfumarían cuando se transformase la realidad material: cuando se acabara con la escasez, cuando se redujeran drásticamente las jornadas laborales, se cultivara la cultura en cada rincón y los trabajadores tuvieran en sus manos las decisiones políticas a través de los Soviets. Este es el motivo por el que no se prohibió la libertad religiosa. No suponía, en cambio, una postura neutral hacia la religión: esta era un reducto de la barbarie del pasado, la abundancia, la cultura y la democracia obrera se encargarían de borrarla del mapa, pero no por decreto ni bajo ninguna imposición, sino por la evolución libre de la sociedad en el Socialismo. A la Iglesia Ortodoxa, como organización religiosa, se le permitió existir, bajo la condición de que olvidara cualquier trama sediciosa contra el nuevo orden. Los bolcheviques no querían utilizar al Patriarcado simplemente porque no les podía servir para nada. Ellos buscaban construir una sociedad nueva, tarea para la cual no servía un viejo instrumento de opresión de la época zarista… De ahí que, si bien al Zar convenía ser Padre Político y Padre espiritual, para aunar en sus manos las dos palancas de la autocracia, cuyo fin era la explotación semifeudal, a los bolcheviques no les valía para nada. Por otro lado, y como comenté, su postura no era neutral, pero la “abolición” de la religión de manera impuesta y de la noche a la mañana era un sinsentido.
Ahora bien, para la construcción del socialismo y la victoria final de la Revolución siempre existió un requisito básico que los bolcheviques siempre tuvieron en cuenta, y que es pilar de la teoría marxista desde los tiempos de su fundador político: la revolución tenía que extenderse, era necesario que los obreros de Europa tomaran el poder y establecieran sus propios Soviets, necesitaban una federación socialista en Europa y Asia y expandirla por todo el mundo. Hacía mucho tiempo que Marx había escrito que cuando lo que se socializa es la miseria no tardaría mucho en resurgir la vieja lucha por la supervivencia. Es imposible construir el socialismo en un solo país. La derrota de la revolución en Alemania en 1918 (de mano de la traición de la socialdemocracia alemana, que se rindió antes de empezar a luchar) supuso el comienzo del aislamiento del joven Estado obrero. Esta fue la base para que, en un contexto de escasez, una casta de privilegiados arrebataran el poder político a la clase trabajadora. La burocracia que se fue formando incluso a partir de 1917 por estas condiciones materiales, tomó el poder finalmente en 1924. Su representación personal fue Stalin, aunque no se trataba de ninguna cuestión de índole personalista. La política del estalinismo era la cara opuesta de la política marxista que habían mantenido los bolcheviques. La toma del poder por parte de la burocracia no fue ni sutil ni silenciosa: asesinaron, exiliaron y empujaron al suicidio a prácticamente todos los dirigentes que habían participado en la Revolución. El mismo Trotsky, parte fundamental en la toma de poder en el 17, encargado de la negociación de Brest-Litovsk, creador del Ejército Rojo, máximo jefe militar durante la guerra civil y uno de los más importantes teóricos del marxismo, fue exiliado y perseguido hasta su asesinato en México de mano de un agente estalinista. Fue entonces cuando se formularon conceptos antes impensables y diametralmente opuestos al marxismo, como la teoría de la revolución en un solo país. Y, por supuesto, la postura del Estalinismo fue también distinta (que es a lo que vamos, finalmente) con respecto a la religión y la Iglesia. La burocracia estalinista se apoyaba sobre las conquistas de Octubre (la nacionalización y la planificación de la economía) pero a la vez servía a sus propios intereses. La Iglesia Ortodoxa no era sino un instrumento para los estalinista, que no buscaban la construcción del socialismo (que jamás llegó a existir ni en Rusia ni en ninguna otra parte del mundo) sino defender los privilegios de la élite que conformaban. Y para esto sí que venía como anillo al dedo la religión, el nacionalismo y al Iglesia.
En pocas líneas, este es el papel fundamental que tuvo el cristianismo ortodoxo durante y después de la Revolución rusa. En realidad, no hay una gran diferencia entre éste y el catolicismo… Lejos de las discusiones escolásticas acerca de la trinidad y de si debe haber un Papa o veinte, el papel social de la religión es, como K. Marx dijo el del opio del pueblo. No es “más de izquierdas” la iglesia ortodoxa rusa, que canonizó al sangriento Nicolás II recientemente, que el catolicismo que en el Estado español sacó a Franco bajo palio. Esconderse en la multicefalia de los ortodoxos para decir que eso no es propio de tu credo, no es muy distinto a las disputas que alegan los católicos entre los obispos españoles y la Santa Sede a causa del apoyo de los primeros al fascismo. Como ya discutimos en otra ocasión, los ortodoxos se tragaron al Zar por tal de unificar su iglesia en Rusia, los católicos también se tragaron a Franco por tal de luchar contra la revolución socialista. En uno y otro caso, acabaron tragando.
Mi último botón, las declaraciones del concilio de la Iglesia Ortodoxa rusa sobre Nicolás II (“el Carnicero de Rusia” ) al votar por unanimidad hace apenas unos años hacerlo santo a él y su familia:
“El último monarca ortodoxo ruso y los miembros de su familia se nos presentan como personas que buscaron con sinceridad encarnar en su propia vida las profesiones del Evangelio. En los sufrimientos que soportó con paciencia y resignación, la familia del zar desde su detención y su muerte como mártir en Ekaterinburgo (en los Urales), el 17 de julio de 1918, brilla la luz todopoderosa de la fe de Cristo”
Saludos.
Ser ruso, es ser ortodoxo ruso, está integrado en su cultura. Cualquier idea política requiere conocer esto para ser llevada a cabo en rusia. y no valen tiebieces, porque sino lo que desaparecerá será la idea política, pero la ortodoxia no. Así ha sido, algunos comunisas subestimaron la ortodoxia, no se dieron cuenta de que ser ruso equivale a ser ortodoxo. Hoy allí no hay comunismo, ni leninismo ni stalinismo, pero la Iglesia Ortodoxa prevalece. Tiene truco, la ortodoxia tiene a Dios de su lado, y el ateismo no.
Ni en 70 años de educación atea han podido suprimir el ser ruso, el ser ortodoxo ruso. Y hoy hay allí muchísimos más ortodoxos que leninistas.
Y una cosa es la institución ortodoxa, humana, con errores, criticable, sometida a las leyes de la sociología de las macro-organizaciones.
Y otra muy diferente es la espiritualidad ortodoxa de los rusos, la riqueza mística de la gente de la Rus. Esa es la que yo me quedo, esa es la riqueza soteriológica que me gustaría divulgar. Cierto es que tal espiritualidad requiere de algún que otro templo, digo yo, y ha de haber una infraestructura (humana, perfectible) que aglutine a la gente en torno a un punto común como la institución eclesial, pero insisto en que lo que yo destaco es la riquea mística de la gente sencilla y su eterna sobornost!
Silas:
Tú piensas en países, revoluciones y hechos políticos. Está bien pero no es mi tema. Yo hablo de la riqueza de la transfiguración interior de las personas en el seno del misticismo ortodoxo. No tiene nada que ver con la política, porque no es del mundo, sino que su Reino no es de este mundo.
La revolución rusa triunfó, pese a estar dirigida por bolcheviques ateos y materialistas. Las masas no confiaron en los marxistas por inspiración divina, fue el fruto de dos cosas fundamentalmente: el trabajo de los revolucionarios entre las masas, y la propia experiencia de estos. Y la escuela de la clase obrera fue y es la más dura: la revolución de 1905 fue dirigida por un cura, el padre Gapón, que guió a unas masas inexpertas con estandartes religiosos y rezos a rogar al Zar mejoras sociales y laborales. Fue domingo sangriento, Nicolás II lanzó al ejército contra los trabajadores desarmados, provocando una gran sangría.
La revolución puede y debe tener entre su programa político la desaparición de la religión, en las condiciones que antes mencioné. Condiciones que has obviado completamente: te expliqué que la desaparición de la religión, los prejuicios y las supercherías vendrá de la mano del socialismo, de una sociedad en la que prime la abundancia, el bienestar y la democracia. La degeneración burocrática de la URSS no llevó al socialismo, sino al restablecimiento del capitalismo. Y, por cierto, con la vuelta del capitalismo, se revitalizó no solo la religión, sino el nacionalismo imperial, el alcoholismo, las epidemias, el paro y la marginación. Sobre esto último puedo proporcionarte datos, eso fue lo que trajo la restauración del capitalismo. Así que según tu argumento, la ortodoxia sería tan rusa como la miseria, las epidemias y el alcoholismo.
La espiritualidad de la que hablas no es un activo cultural de ningún pueblo, sino una lacra proveniente de la barbarie capitalista y feudalista adherida a la piel de la clase trabajadora y campesina. El paraíso celestial bebe de las lágrimas del infierno terrenal, con el fin de estas lágrimas se secarán las fuentes de tu paraíso.
Es por esto que la cuestión es eminentemente política, aunque tu quieras eludirlo. La religión es un fenómeno cultural bien apegado a la realidad material. El qué y el por qué de tu paraíso tiene una explicación material y sus consecuencias extrapolaciones políticas. Es lo que te explicaba cuando hablé de la utilidad social de la religión y las diferentes iglesias para la clase dominante. En definitiva, los errores de tus patriarcas no son tales, es la consecuencia lógica de una “espiritualidad” que no es otra cosa que la moral del esclavo frente al esclavista, y viceversa. Y no es exclusivo de la ortodoxia, ahí están los ejemplos del catolicismo y del protestantismo, entre otros. Por esto puedo sentenciar que esos errores volverán a cometerse en Rusia justo cuando el malestar social estalle y los trabajadores busquen una alternativa al capitalismo. Entonces aparcarán su espiritualidad y serán ante todo obreros, como en 1917. Por supuesto, la eliminación definitiva de todo el lastre de la barbarie del pasado no vendrá de la noche a la mañana, solo se logrará eliminando la necesidad y acrecentando el poder del hombre sobre la naturaleza. Esta es la única garantía de que no vuelvan los chamanes, las coronas, el alcoholismo, la lumpenización, etc.
Vaya hombre, yo creía que no creías en la metafísica, y te veo instalado en un credo dogmático como cualquier otro.
Por cierto, queda fatal hablar todavía en esos términos proletarios, en esa jerga proletaria. Eres tan anacrónico como yo, pese a no darte cuenta, y tan metafísico es tu discurso como el mío, aunque sea una metafísica del metal.
Qué heavy, amigo.
¿Metafísica? ¿Acaso hay algo más diferente a la metafísica el vincular la religión a su base material, la sociedad y su desarrollo?
Si el problema es ese, que no quieres hablar de revolución, de capitalismo, de obreros, de burgueses… ¡Qué atroz! Mejor hacerlo de tus dogmas espirituales, de cuantos camellos caben por el ojo de una aguja y del sexo de los ángeles. Y soy yo el metafísico…
Pues sí, qué fuerte.
Y sin embargo me alegra que sea eso lo único que tengas que decir al respecto.
Digo que tan metafísico como yo.
En primer lugar, otorgas a la razón humana y la materia categoría de únicas verdades. Acto metafísico.
En segundo lugar, hablas del proletariado como categoría objetiva. Todo ya muy manido y obsoleto en el desarrollo actual del pensamiento humano.
En tercer lugar, crees en una liberación objetiva. Define previamente libertad.
En cuarto lugar, supones que objetivamente la justicia está de tu lado. Considerar que es objetivamente justo, es un dogma de fe como otros.
Prefiero mi dogma sí, porque si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe y somos el más miserable de los hombres. (1 Cor, 15 – ptlk S. Juan 22:47h)
La cuestión es más sencilla, yo soy materialista, tú eres idealista. Ambos conceptos considerados en su acepción filosófica, no coloquial.
Considero efectivamente la materia como la única realidad, con sus ricos desarrollos, movimientos, evoluciones. Cognoscible, interpretable y controlable. Para eso está la Ciencia, la Técnica y la Filosofía. Soy materialista, sí. No creo en tu mundo ideal, que no puede ser comprobado, del que no cabe prueba, sin leyes, incompresible, ilógico, irreal en definitiva. No me vengas lloriqueando si no te gusta, es mí filosofía, no la tuya.
Ya te he dicho que me trae sin cuidado que consideres que la lucha de clases, el proletariado y la burguesía son conceptos obsoletos. No es nada nuevo esa idea. Pero en este blog trato temas de actualidad, entre otros, y es precisamente en estos en los que la lucha de clases sale a relucir. La revolución está hoy a la orden del día en América Latina, donde las masas cuestionan abiertamente el sistema capitalista y buscan alternativas. El discurso del “fin de la historia” del neocon Fukuyama es lo que está realmente manido. En plena crisis económica (y a nivel mundial) solo faltaba que vinieras a decirnos que el ciclo boom-recesión es otra patraña del pasado.
En cuanto a la libertad, tienes que tener en cuenta que no solo hablo de esta en su vertiente individual, sino también en su vertiente colectiva. Hablo de la liberación de la humanidad de la bestialidad de este sistema de opresión, en el que la ciencia, la técnica y la cultura están al servicio de una minoría. En esta sociedad no podremos hablar nunca de libertad cuando la inmensa mayoría del mundo está atosigada por las necesidades ligadas a la supervivencia, alejados del poder de decidir con respecto a sus vidas, alejadas de la cultura por largas jornadas laborales, y usando su fuerza de trabajo para engordar a unos pocos.
En efecto, creo que la justicia está, no de mi lado, sino del lado de la clase trabajadora y los que luchan por acabar con este sistema. Sería idealista si dijera que los criterios que utilizo para inclinar objetivamente la balanza para uno u otro sitio vienen dados por la Razón o por el mismo Dios. Entonces sí podrías llamarme metafísico. Pero no se trata de eso, pero tampoco soy relativista. Lo único que puede ser defendible, justo, es aquella opción que conduzca a erradicar la opresión y a elevar la capacidad productiva (esto es, de control de la naturaleza) del hombre. Estos criterios, como verás, tienen sus pilares bien hundidos en la tierra, en la materia, en lo real.
Porque está relacionado y me parece interesante, cito:
Tú quédate rezando por tu paraíso celestial, yo prefiero luchar por construirlo en la tierra.
En América latina, precisamente, tanto chavistas como sandinistas, etc, llevan la bandera roja en una mano, y en la otra a la Virgen María. Por mucho que te pese, es así. Hasta rosarios con imágenes de Cahaves y la Virgen se rezan cada día en Venezula (es sólo un ejemplo más). Ahora que izquierda y cristiansmo están reconciliados en Latinoamérica, hay alguna posbilidad de éxito de la izquierda. Uno de los impedimentos tradicionales que impedían la penetración del marxismo en sudamérica era el ateísmo. Eliminado éste, vía libre Chavesss… Y no me parece mal, hombre. Sólo he dicho que posees tanta metafísica y dogma como yo. Todavía nadie ha podido refutar que la materia existe como fenómeno, no como hecho. En filosofía, nadie ha podido atrapar la esencia de la cosa en sí.
¡Claro que combinan en una revolución elementos contradictorios! La verdad es que espera que saltases con esta obviedad… ¿pero acaso no te dije que la primera revolución rusa fue capitaneada por un cura? No es que me pese, lo veo algo natural: en una revolución combinan los elementos del pasado con los del cambio. Y tras la revolución convivirán durante bastante tiempo hasta que cambie la base material, que es de lo que se trata. Serán los sectarios los que rechacen una revolución porque no sea pura, inmaculada y no marche con banderas rojas al frente… ¡pero no yo!
Tu visión sobre los impedimentos del marxismo es absurda, los prejuicios pesan, pero no determinan la cuestión. Si el “marxismo” no ha tenido vía libre en América Latina, fue por el papel del estalinismo en los PCs latinoamericanos. Supongo que estas cuestiones tan mundanas te quedan muy lejos.
Te vuelo a repetir que no es cuestión de metafísica, sino de dos filosofías antagónicas. Me parece que identificas abstracción con metafísica, y es absurdo, porque la abstracción es una de las herramientas fundamentales de cualquier ciencia.
La existencia de la materia es de demostración constante y perpetua. En cambio, para afirmar vuestro mundo celestial, a falta de pruebas, os basáis en las limitaciones temporales de la Ciencia (algo triste e inestable ya de por sí), y a falta de ésto, en experiencias personales subjetivas temerosas del termómetro. Es por esto que tanto temen las iglesias los nuevos descubrimientos, y es por esto también que la religión es, sin lugar a dudas, un reducto del pasado, asentado en las limitaciones temporales del hombre y admiradora de ellas.
Dices: “La existencia de la materia es de demostración constante y perpetua”
Demuéstralo.
Nietzsche:
• ¿Qué es lo que únicamente puede ser el conocimiento?
«Interpretación», no «explicación».
2 [86]
• Ilusión de que algo sería conocido al tener una fórmula
matemática para el acontecer: tan sólo está designado, descrito,
¡nada más!
2[89]
• [... ] Interpretación, no explicación. No hay ningún estado de
hecho, todo es fluido, inaprensible, huidizo; lo más duradero
todavía son nuestras opiniones. Proyectar sentido en la mayoría de los casos: una nueva interpretación sobre una vieja interpretación devenida incomprensible, pero que ahora es tan sólo un signo. [...]
9,36 La confianza en la razón y en sus categorías, en la dialéctica, y por tanto la valoración de la lógica, prueban tan sólo su utilidad para la vida (demostrada mediante la experiencia), no su «verdad». Tiene que haber una multitud de creencias que permitan juzgar, eliminar la duda en relación con todos los valores esenciales. Ésa es la condición previa de todo viviente y de su vida. Por tanto, es necesario que algo tenga que ser considerado verdadero, no que algo sea verdadero.«El mundo verdadero y el aparente», esta antinomia es remitida por mí a relaciones de valor.
Hacia fines de la década de los años veinte, Einstein, De Broglie, Schrodinger y Heisenberg ya habían desmaterializado la materia. Demostraron en forma concluyente que los llamados constituyentes elementales de la materia se comportaban según la circunstancia, como partículas de masa o como partículas inmateriales (…)
El modelo del universo como un mecanismo de relojería se ha derrumbado, por otra parte, con el advenimiento de la teoría cuántica y de la relatividad, el mismo concepto de materia ha perdido toda solidez, de forma que el materialismo ya no tiene derecho a proclamarse una teoría científica.
Arthur Koestler.
“La materia es éterea y la mente es la roca sólida” Dr. I. J. Good, del equipo de The Scientist Speculates.
Para describir una realidad, primero ésta tiene que existir. Si podemos describirla, es cognoscible. En su conocimiento hayamos leyes generales que, en la medida de nuestra capacidad técnica, podrán ser demostradas y los movimientos, eventos y evoluciones anticipadas. Con esta anticipación, logramos controlar en cierta medida el mundo que nos rodea.
Quieres buscar una explicación ontológica, pero quieres enmarcarla en los esquemas de tus vivencias más próximas. Pero la materia desenvuelve su evolución, su cambio, a niveles muy distintos. Así, las leyes de la física tradicional no pueden ser aplicadas a la mecánica cuántica y no pueden ser entendidas desde los esquemas de las primeras. Nuestro conocimiento de la realidad se hace desde la propia realidad, de ahí la dificulta de explicarla a sí misma. Es como medir las distancias desde lo finito de nuestras vidas como seres pensantes, o medir el tiempo a partir de nuestros días y nuestras noches. Pero ni uno ni otro son baremos exactos, pues empezamos a ser (materia) antes que seres pensantes, y la noche y el día no son el comienzo y ni el fin de nada, sino movimientos concretos en la naturaleza. El movimiento desenvuelto a partir de la contradicción, como demuestran los últimos avances en física molecular, es la esencia de la realidad. Sin fin, ni comienzo, ni límites, pero con reglas generales que podemos percibir (desde la propia realidad, es decir, con dificultades), formular, comparar. Buscar detrás de esto una Verdad esencial, es intentar amoldar el mundo a nuestro huerto, justo cuando el huerto pertenece al mundo en sí.
Pero no deja de ser gracioso que ese vértigo que te produce que ver que el mundo no se ajusta a tus esquemas, te lleve a romper todos los esquemas. Piensas: ni no puedo cuadrar lo que me rodea en mis cuatro paredes, ya no me vale nada, rompo las paredes, acepto lo inexplicable, lo indescriptible, abro una brecha entre el mundo material y uno más amable, reinado por ideas subjetivas (y muy humanas) de bondad, seguridad y tranquilidad y me refugio en él.
Ningún científico, ni filósofo, ni mucho menos yo, puede explicarlo todo… ¡Pero eso no significa que no pueda ser explicado, es cuestión de tiempo!
Tú me citas a ese anticristiano acérrimo que fue Nietzsche, y yo te paso este enlace sobre el tema: http://engels.org/libr/razon/raz_0.htm
Buenas noches.
Dices: Ningún científico, ni filósofo, ni mucho menos yo, puede explicarlo todo… ¡Pero eso no significa que no pueda ser explicado, es cuestión de tiempo!
Bien, ya he identificado a tu Dios. Crees en Kronos, en el Tiempo. Con fe, puesto que no sabes si el tiempo de corroborará lo que dices o no. Pero así lo crees. Es fe en el Tiempo.
¿En qué te diferencias de mí, te vuelvo a preguntar?
Creer es eso que haces.
Si tu objetivo es buscar similitudes superficiales entre mi filosofía y tu religión, era mucho más sencillo identificar el cambio con mi Dios. Obviamente no se trata de ningún Dios para mí, en cuanto es cognoscible, explicable y manipulable en cierto medida. Pero en esencia, el cambio, el movimiento, la contradicción (todo en realidad la misma cosa) es lo más esencial que hemos descubierto en la naturaleza. La filosofía, desde los griegos, ya había intuido algo de ésto, supongo conocerás a Heráclito de Éfeso (el Oscuro) “No puedes bañarte dos veces en el mismo río” Los avances científicos modernos sacan a la luz datos muy interesantes que apuntan en esta dirección, y que sacan un poco de quicio a aquellos que manejan concepciones idealistas y una rígida lógica formal. Se me viene a la cabeza el ejemplo de la doble naturaleza de la luz, que se comporta como onda y como partícula al mismo tiempo. Es decir, que puede encontrarse en dos sitios a la vez. También encontramos el mismo fenómeno a nivel atómico. A nivel macroscópico, nuestro propio planeta refleja esa doble naturaleza contradictoria, con sus dos polos, norte y sur, y el intercambio repentino del uno por el otro cada largos períodos de tiempo. Esta naturaleza contradictoria, como unión de contrarios, es la base del cambio constante, encontrándose todo en continua transformación. Nuestro propio cuero se encuentra siempre transformándose por sus funciones biológicas (la sangre que se regenera, la piel, etc.) pero a nivel atómico también se producen intercambios con el mundo exterior. Esto es lo que significa “soy y no soy“, que todo se encuentra en continuo cambio, un cambio que proviene de una naturaleza contradictoria en el seno de la realidad, que no es sino la realidad misma, y este movimiento es lo que lleva formas organizativas superiores, de muchos tipos, unas conducen a la formación de galaxias, otras han llevado a la creación de la vida, animal y humana. Si buscas un Dios, ahí lo tienes.
Pero este Dios es solo traducible al principio más esencial de la realidad. Lo hemos podido encontrar, lo podemos analizar, lo podemos comprobar y usar en nuestro provecho, de la misma manera que usamos la combustión para hacer andar nuestros coches. Es como escudriñar los pilares de la realidad. No se trata de ninguna inteligencia, pero su constante evolución (el término más correcto es revolución, puesto que dicho movimiento actúa de manera tanto gradual como explosiva) conduce a formas superiores de organización. Otro ejemplo sencillo de esto es lo que se ha llamado “autoorganización“. Si dejas caer un grano de arena sobre una superficie plana los primeros caerán dispersos, los unos lejos de otro, pero a medida que vas dejando caer más formarán una pirámide perfecta. También tenemos la formación de minerales bajo la corteza terrestre.
Podemos entender este principio, y de mejor manera a medida que nuestras capacidades técnicas y científicas vayan a más. Pero lo que es absurdo hacer es intentar cuadrar todo esto en nuestras vivencias próximas. En el fondo, los mareos vienen de utilizar la lógica formar para revolver problemas que a ciertos niveles de la realidad no se puede aplicar. Me explico. La lógica formal no sino la sintentización de nuestras experiencias más cotidianas. A es A. A no es B… Es decir, un kilo de arroz es un kilo de arroz, si estás en Sevilla no puedes estar en Madrid, si eres Juan no puedes ser Pedro. A nivel cotidiano la lógica formal funciona a la perfección. El problema está cuando la intentamos aplicar a otros niveles de la realidad. Entonces, un kilo de arroz no es nunca un kilo de arroz. ¿Por qué? Porque si comparas un kilo de arroz con otro kilo de arroz siempre va a haber diferencias entre el uno y el otro, no habrá los mismos granos, no tendrán la misma forma, será imposible igualar los pesos, la cantidad de materia, etc. Entonces se nos puede decir: pero ese kilo de arroz es igual a sí mismo. ¡Ni siquiera así! Dentro de ese kilo de arroz se están produciendo transformaciones a nivel atómico y molecular que hacen que cambie constantemente, y se están dando intercambios de materia entre el arroz y el aire, la luz, etc. Todavía nos queda un paso más: pero ese kilo de arroz será igual a sí mismo en un momento determinado. ¡Ahora el problema lo tienes al encontrar ese momento determinado! Porque el tiempo no es otra cosa que cambio (incluso nuestro tiempo cotidiano es cambio, el movimiento rotatorio de la tierra determina nuestras horas, minutos y segundos) y existen tantos tiempos como tipos de movimientos. Al encontrarse todo en un movimiento constante, al ser la base de la realidad, es imposible encontrar el instante, siempre tendrá subdivisiones, y estas subdivisiones serán distintas entre sí. El último alegato podría ser, el kilo de arroz sería igual a si mismo si no existiese el cambio. Pero si no existiese el cambio, no existiría nada. Esa es la puntilla final. En conclusión, la lógica formal es válida, pero no para todos los niveles. El materialismo dialéctico suple estos errores, puede ser aplicado a niveles más complejos, pero no resultaría útil, en cambio, para el comerciante en la plaza de su pueblo.
Creo en la realidad, en el cambio, en el tiempo, sí. Pero lo puedo ver, comprobar, entender. No puedes buscarle una causa ontológica, como la fecundación para el embarazo, porque precisamente eso es como aplicar la lógica formal para explicar fenómenos subatómicos. Es como mareare con la infinitud de la materia, vemos que nuestro entorno es finito y pensamos entonces que todo tiene que serlo. Vemos que nuestra vida inteligente es finita, y pensamos que todo tiene que serlo, etc.
Esa es la gran distancia que nos separa, y nuestras semejanzas son puramente formales. Lo dije al principio, es la brecha entre materialismo e idealismo.
Por último, la Ciencia es una herramienta para ampliar nuestro conocimiento de la realidad y nuestras posibilidades de transformación. Pero es una herramienta que camina a la par del desarrollo de la humanidad como especie organizada. Hace mil años sería inimaginable todo lo que hoy entendemos y controlamos. Pero todavía queda mucho camino. Si lo quieres, yo tengo fe en el desarrollo de la humanidad, pero es una fe basada en hechos concretos, una fe fundada en la realidad. Confío en que podremos librar al mundo de la tiranía de la explotación del hombre por el hombre, crear una sociedad solidaria, racional, donde resolver nuestros problemas fundamentales y tener el control de nuestras vidas. En definitiva, acabar con la barbarie capitalista. Entonces la Ciencia tendrá el campo abierto y todo el tiempo del mundo para crecer y perfeccionarse.
A. Woods en un artículo que colgué recientemente:
En otro orden de cosas, y después de haber respondido a tu última cuestión, tengo que hacer un reproche a tus formas de discusión. Como tú mismo has afirmado, te sientes más cómodo en el terreno de la filosofía que en el de la política, no me importa, yo te he mostrado que no importa debatir en dicho campo. Sin embargo, hemos hablado del papel de la religión en la sociedad, del papel político de las iglesias, de la revolución latinoamericana, etc. y te he dado argumentos en todos estos temas. ¿Estás de acuerdo en lo que dije sobre ellos, sí o no, y por qué? Porque si nos las pasamos yendo de puntillas sobre cuestiones tan importantes, me temo que acabaremos discutiendo de todo y de nada. Y como dialéctico no me parece imposible, pero sí una pérdida de tiempo (¡e imagínate lo que significa eso para alguien como yo
)
jajajaja, no te haré perder el tiempo, no.
Ya te he dicho que miro con simpatía todo movimiento izquierdista latinoamericano que, como el movimiento chavista, no entre en contradicción con la fe cristiana y la Virgen María.
La iglesia católica derechista en latinoamérica por mí puede desaparecer por completo, que no es ninguna pérdida, al contrario. Sobre los conservadores protestantes tanto de lo mismo, ¡fuera!
Sobre el marxismo ateo anticristiano igual, al mar…
“La cansión popular es la palabra de Dios” (Fabulosos Cadillacs)
Y ser materia y no serlo a la vez, sin criticar a Heráclito ni mucho menos, refuta el materialismo como teoría científica (no a Heráclito).
El gobierno cubano se ha encargado de costear completamente la construcción de la iglesia ortodoxa.
El líder de la Iglesia Ortodoxa, Bartolomeo I, visitará Cuba por primera vez en enero para asistir, junto a Fidel Castro, a la inauguración de un templo, anunció el jueves el embajador de Grecia en La Habana, George Costoulas.
Bartolomeo I es el patriarca de los millones de cristianos ortodoxos en el mundo. Este será el viaje más importante de un líder religioso a la Isla desde que el Papa Juan Pablo II realizó su histórica visita en 1998.
Según Reuters, una pequeña iglesia de piedra con arcos y altar bizantinos está siendo construida en el jardín del monasterio de la Basílica de San Francisco, en la zona colonial de la Habana Vieja.
El gobierno cubano se ha encargado de costear completamente la construcción, como una donación a la cristiandad ortodoxa y al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, dijo el historiador de La Habana, Eusebio Leal, en una carta enviada al embajador griego.
La cifra de cristianos ortodoxos en Cuba es pequeña e incluye a rusos que llegaron cuando la ex Unión Soviética era el principal aliado de La Habana.
Los organizadores del acontecimiento prevén organizar un almuerzo al aire libre para 2.000 personas, en la Plaza San Francisco, donde un coro bizantino cantará acompañado por el grupo de salsa Los Van Van, informó el embajador.
Silas:
Un ejemplo tonto: Si un extraterrestre estuviese jugando con un cerebro que iene dentro de un frasco con formol, tocando con unas pincitas aquí y allá, él cerebro quizá pensase que es Silas y que tiene vida propia en la Tierra. El marciano, muerto de risa, se compadecería bastante de las pretensiones de objetividad del cerebrito.
Refútame. Niega que no eres un cerebrito en formol manipulado por sabios y cashondos extraterrestres. No puedes, nadie puede refutarlo.
Nietzscheanos hay muchos, incluso grandes filósofos cristianos como Karl Jaspers y R. Musil son ambas cosas.
Nietzsche deja al hombre sin Dios (nada nuevo, ya lo hizo Feuerbach) “pero” también sin su sustituto, la Razón humana (esto ya es más novedoso). Deja todo patas arriba, pendiente de solución. Y eso es bueno, pues cuando el ser humano se da cuenta de que (por sus limitaciones) no da ni puede dar con dicha solución, se abre la vía para que hable Dios (no ya el hombre)… y la solución llega a pesar de las insuficiencias humanas. Veo el nietzscheanismo como un paso necesario para hacer un “borrado” de materialismos y humanismos, que deja al hombre a 1 sólo peldaño de la salvación. Para mí, lo que ha degradado al mundo y le ha dejado falto de conciencia…es el materialismo, el anthropocentrismo, no el nietzscheanismo, por ejemplo. Al contrario, tras un ataque furibundo de Feuerbach y otros a la religión, bajo un clima positivista, el anthropos había sustituido a Dios para dar explicación a todo. La razón ilustrada sustituía al dios tradicional… y Dios no era ya “posible”. Al llevar las sospechas positivistas a su extremo, Nietzsche no sólo cuestiona a Dios, sino también a su fatídico sustituto, la razón primate. Y deja al hombre sin nada… frente a un abismo que sólo podría contestar un Dios (entonces es cuando algunos se comienzan a preguntar si existió precipitación en el momento en que se “deconstruyó” bajo garra positivista la idea de Dios. Los que se apresuraban a destruir la religión en nombre de la ciencia reciben una lección divina: el anthropo, horizontalmente, no puede darse el Ser, nombrarse, sabé qué o quién es… Si se había venido abajo el aval del conocimiento vertical, que proviene de Dios y llega al hombre, Nietzsche demuestra que el aval racionalista “horizontal (desde el hombre y para el hombre) también cae por su propio peso, pues el anthropos no puede explicarse a sí mismo a nivel ontológico. Mientras confiaban en la ciencia, los hombres de bata blanca arqueaban sus cejas cuando oian la palabra Dios, y mesaban sus barbas con cara de prepotencia. Así, desde luego, no iban a regresar a Dios (por eso diré que el filósofo alemán no es responsable del relativismo, y que no es su producto sino que el autor tan sólo describe lo que impera en su época). En la posmodernidad vaticinada en su día por Nietzsche, el hombre de bata blanca está desconcertado, su euforia pasada ahora es débil, y la idea de Dios podría llegar a renacer en él.O eso, o la nada…
Hay que demoler el Occidente positivista de bata blanca… si queremos regresar a Dios, y por tanto, al hombre. Proclamar que se ha destruido al sustituto, la razón humana, y que ya sólo queda Dios (o nada, insisto). Perderse en el desierto, pero no para desfallecer en él, sino para responder a la llamada de Dios. Reencantar el mundo, o sucumbir bajo el noumen. Desaprender reduccionismos (gracias a Nietzsche y otros) y dejar que sople el Espíritu. Hay razón horizontal, la humana, hay razón vertical, divina, juntas forman una cruz, y el anthropos debe situarse en la intersección, no debe caminar solo-Amén significa para los cristianos “el punto de apoyo inquebrantable”, y no valen sustitutos horizontales. En la horizontalidad sólo queda noumen (están sin asidero, y no valen autoengaños). Sed buenos.
Un abrazo.
Sí que te he hecho perder el tiempo, Silas, te pido perdón como seguidor de Kronos que eres (hay que respetar otras fes), jajaja.
Por cierto, tienes fe en Kronos, fe en el Cambio, fe en la ciencia, fe en la materia, fe en la realidad, fe en la justicia del socialismo…
¿Cómo me criticas a mí por tener una sola Fe, cuando tú tienes tropecientas? Y de dogmas ni hablemos………
No se trata exactamente de ser materia y no ser materia, exactamente, sino que precisamente la materia tiene una naturaleza contradictoria y cambiante. La física que partículas nos deja boquiabiertos en este sentido: una misma partícula está en dos lugares al mismo tiempo, no es posible individualizarla porque intercambia constantemente su energía y, no solo eso, ¡de polaridad! Una partícula con carga positiva pasa a tener carga negativa, y viceversa.
Esto no es una hipótesis filosófica, ni un invento del vecino, sino descubrimientos modernos de la física de partículas. A nivel macroscópico vemos como giran los astros, y giran grupos de astros, y probablemente (esto no está demostrado) giren galaxias enteras sobre sí mismas… El fin de la filosofía en todo esto en encontrar leyes generales aplicables a ámbitos tan generales, y hasta el momento solo el materialismo dialéctico es capaz de hacer algo medianamente satisfactorio.
No se tratan ni de dogmas ni de fe en sentido religioso (aunque todo ladrón crea que el mundo es de su condición) El materialismo dialéctico encuentra asidero en importantes descubrimientos científicos, y seguramente muchos de sus preceptos deban ser modificados con otros descubrimientos, pero desde luego la ascensión de la virgen, la trinidad y el embarazo milagroso no tienen ningún fundamente científico: son mitos, cuentos, patrañas. Mi confianza en el hombre tampoco tiene ningún parecido a la fe en la bondad divina. Desde los tiempos de las cavernas hemos avanzado, hemos aumentado nuestro control sobre la naturaleza y sobre nosotros mismos, hemos pasado de una esperanza de vida de 30 años a vivir 80 años, podemos producir tanto alimento como para comer todos, hemos viajado el espacio conquistado las estrellas. Pero mientras el hombre si rija por la opresión, por un sistema que solo beneficia a una minoría, todavía seguiremos viviendo en la prehistoria de la humanidad. Yo confío en que podremos dar ese paso, porque el capitalismo no es el único sistema que ha existido. Rompimos con el esclavismo y se instauró el feudalismo, después este fue superado por el capitalismo, el socialismo supondrá un nuevo cambio, más radical y más importante aun, en el cual las capacidades del hombre tendrán vía libre para su desarrollo. Tú tienes fe a la que se enfrentan las evidencias científicas, a la que se enfrenta el simple pensamiento racional. Por mi parte, confío en el hombre porque la historia ha demostrado que todos los sistemas socioeconómicos son superables, porque la progresión ha sido hacia mejorar las condiciones de vida de la humanidad, porque hoy a diferencia de hace mil años podemos alimentar, construir y producir para todo el mundo, porque, en definitiva, las condiciones materiales están sobre la mesa para construir un mundo nuevo, porque los interesado en esto (trabajadores, campesinos, jóvenes, todos los explotados) somos mayoría, porque la historia de la lucha nos ha dejado ejemplos que nos sirve de guía para conseguirlo… Mi fe es confianza fundada, mi dogma se extrae del análisis general, de los descubrimientos científicos, y dependen de ellos. Si ves similitudes en la fe en la Resurrección y la teoría de la contradicción y lucha de contrarios (de la que he hablado en este y otros comentarios con ejemplos científicos) mucho me temo que tienes serios problemas de apreciación.
I.Kant propuso ese ejemplo interesante (con un demonio, no tu marciano y tus botones) que me planteas en el comentario 25, aunque no hizo tanto esfuerzo intelectual para resolverlo que para proponerlo. Él lo resolvió mediante la fe en Dios: Dios existe, Dios es bondadoso, por tanto no me va a engañar, por lo tanto percibo la realidad. Quizás este problema sea más real de lo que parece para personas con enfermedades mentales y trastornos de la percepción, quizás un mundo irreal pueda ser muy real para uno de estos enfermos pero, ¿deja de existir por eso el mundo que rodea al enfermo, es acaso por ello menos real? No solo estamos hablando de el sentir el pinchazo de una aguja, ver los colores y degustar un plato de comida, hablamos del funcionamiento y las leyes de la naturaleza, de cosas que son comprobables y verificables.
Con respecto al comentario 24, la noticia que has pegado de cubaencuentro.com, simplemente no se donde quieres llegar a parar. También hizo visitas a Cuba Juan Pablo II, y Castro al Vaticano. ¿Tienes alguna duda sobre la postura del marxismo con repecto a la religión? Coméntala, quizás pueda aclarartela, también tienes una artículo en este blog sobre ese tema que puede resultarte interesante.
Yo mantengo que quien da está en condiciones de exigir (otra cosa es que reciba o que no) Y viceversa. He respondido a tus cuestiones. Pero comenzamos esta discusión con el papel político de las religiones y las iglesias, ¿estás de acuerdo con lo que dije sí o no y por qué? También he refutado la igualdad que esgrimes entre mi “fe” y mis “dogmas”, si sigues defendiéndola, dime por qué, qué no te convence de lo que te he argumentado. ¿Qué te parecen los ejemplos científicos que te he dado? ¿Qué te suscitan? ¿Dónde cuadran en tú filosofía? ¿Cómo enmarcas en el mundo material la Resurrección, la ascensión de la virgen, los milagros divinos, etc.?
En otro orden de cosas, ¿has leído el post sobre marxismo y religión? ¿Sí o no? ¿Qué te ha parecido? Posiblemente estés de acuerdo en algunos puntos, lo que me alegraría, ciertamente podemos encontrar algunos puntos en común.
Que no me molesta el marxismo que no tiene nada contra el cristianismo. Me resulta odioso todo sistema que ataque a la Suprema Verdad cristiana, sea capitalista, comunista, teocrático, nazi o fascista.
Yo concibo que en latinoamérica quizá haga falta una revolción marxista no atea. Pero para España prefiero una democracia de izuierdas. Voté a IU durante años, si te sirve de consuelo. No veo para Europa otro marco que no sea el democrático. Algo transformador pero no revolucionario, y mucho menos violento.
Por cierto, a diferencia tuya, yo he sido enseñado por theandros, soy teodidacta (enseñado por Dios) y tu materialismo y tu reduccionismo cientifico ni me inmutan. Frente a tu palabra, me quedo con la de Dios. He vivido una experiencia cercana a la muerte, he pasado al otro lado, y he vuelto escribiendo lo que vi y aprendí, dibujándolo incluso, y al cabo de años iban sucediendo uno tras otro los hechos que había escrito y dibujado. Es por ello que alguien ateo, anarquista incluso, se vuelve cristiano contra todo pronóstico. Y mi mujer, tetigo de lo que había escrito y dibujado acerca de mis vivencias en “el otro lado” pasó a creer al ver que se cumplían los hechos. Empírico, demostrable, científico. Por ejemplo, dibujé una escena idéntica a un icono que vimos al entrar por primera vez en una iglesia ortodoxa, más de diez años después del dibujo. I-dén-ti-co. Y esto es sólo un pequeño ejemplo de la RISTRA de anticipaciones que yo mismo me acojonaba de ver e ir comprobando.
Uno sólo es locura, dos, una nueva humanidad. R. Musil.
El marxismo es ateo y antropocéntrico por naturaleza. Es una ciencia social, tiene un método, unos principios básicos y una coherencia interna. Para el marxismo, la religión es un asidero del esclavo, el último consuelo ante el valle de lágrimas que supone el mundo real. No voy a extenderme más en algo que está, a mi gusto, muy bien explicado en el artículo al que veo ya has hecho una visita.
Ahora bien, muchos de los principios del cristianismo originario son compartidos por los comunistas. De hecho, los primeros cristianos tenían ideales comunistas. Esto cambió en adelante, cuando la dirección de la Iglesia pasó de ser una organización clandestina y rebelde a un instrumento del Estado y las clases pudientes. En estos ideales de igualdad y comunión de las cosas podremos coincidir. Pero estos están en radical oposición con el sistema capitalista, un cristiano que realmente comparta esos valores originarios, si bien no un marxista , podría ser un revolucionario honesto al que desde luego no me importaría tener a mi lado en la lucha.
Pretendía resumir aquí qué tipo de revolución concibo, hablar sobre la revolución violenta y sobre los cauces democráticos y parlamentarios. Sin embargo, me parece un tema demasiado importante como para pasar por encima. Más adelante le dedicaré más tiempo y alguna entrada para escribir reflexiones sobre ello. Quizás ahí nos entendamos mejor, te emplazo a que te pases por aquí por entonces y hablemos sobre este tema, si tienes a bien.
Sobre tus experiencias religiosas, con todo el respeto, entenderás que existe una relación inversamente proporcional entre la validez que tiene para tí y las que tienen para mí.
Un saludo.
“Era un niño que soñaba”, Antonio Machado
PARÁBOLAS
I
Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía…
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!
Antonio Machado