No cabe ninguna duda de que esta es la protesta más importante de la crisis económica y que está poniendo contra las cuerdas tanto al Gobierno como a la gran patronal del transporte (CETM) La gran burguesía del Estado español se suma al terror: la CEOE ha pedido al Gobierno que impida la obstrucción al normal desarrollo de la actividad comercial. Y el Gobierno no ha tardado en responder: Rubalcaba ha prometido mano dura contra los huelguistas, ya van 51 detenidos y una multitud de sancionados.
Pero son la prensa y los grandes medios de comuniación los que están jugando un papel esencial en sembrar el odio hacia los transportistas y de incentivar el esquirolaje. Son continuos los titulares contra el paro, cada incidente violento ocupa la primera plana, se repite y se maximiza tanto como sea posible. Son un error los destrozos de camiones y los métodos violentos, solo sirven para dar excusas a la policía para intervenir y a la prensa para echar más bilis contra el paro, pero no es menos cierto que se están exagerando deliberadamente los incidentes. Hasta ahora hay dos muertos y ambos están entre los transportistas que secundan el paro: han sido provocados por esquiroles violentos, y los grandes medios de comunicación son responsables de insuflar el odio contra los huelguistas. Estos medios son la voz directa de los grandes empresarios, que no apoyan el paro pero quieren aprovecharse de él.
La gran patronal del transporte no secunda ni convoca el paro, pero está sentada en la mesa de negociación con el Gobierno y acepta las medidas que les proponen (reducción de impuestos) porque servirá para multiplicar sus pingües beneficios. Pero son estas grandes empresas las culpables de la situación de los pequeños transportistas, son las que los contratan y se quedan con la parte del león de los beneficios y son los que pueden costearse los altos precios del gasoil. El Gobierno debe garantizar las tarifas mínimas que piden los autónomos aumentando la progresividad de los impuestos sobre las grandes empresas del transporte. Es necesario que se identifique con claridad quienes son los actores en esta batalla: los que ocupan las carreteras no son empresarios codiciosos sedientos de beneficios, sino autónomos con dos o tres camiones, acosados por las letras y deudas con los bancos y las grandes empresas del sector, que a duras penas consiguen salir adelante, son prácticamente obreros terciarizados; los grandes del sector naturalmente no los apoya, pero son los que están dirigiendo las negociaciones con el Gobierno para aprovecharse de la situación. Los sindicatos obreros comenten un grave error al denunciar esto como un “paro patronal ilegal”. La clave para que esta lucha no sea aprovechada de manera oportunista por la gran burguesía del transporte es unificarla con las luchas del resto de trabajadores bajo la consigna de “que la crisis la paguen quienes la han provocado, los capitalistas“.
Actualización 23:00 11/06/07
Coincidiendo con lo que plateaba, el comunicado de Fenadismer del día de hoy (en el que también se aclara que la huelga continúa para mañana jueves al no haberse encontrado acuerdo) dice:
En definitiva, esta situación es reflejo del enfrentamiento entre una élite de grandes empresarios y grupos económicos que quieren continuar abusando y especulando, y a los que el Gobierno parece hasta ahora estar de su lado, y una enorme multitud de pequeños y medianos transportistas que claman por poder sobrevivir. Por ello corresponde valorar a los transportistas si las medidas ofrecidas hasta ahora por el Gobierno les permitirían salir de la situación de crisis económica en que se encuentran.
También se hace un llamamiento al rechazo de actitudes violentas:
Por último seguimos reiterando nuestro mensaje a los transportistas para que se abstengan de llevar a cabo actos violentos e indeseables que no ayudan para nada a la consecución de un acuerdo en defensa de sus legitimas reivindicaciones.
El comunicado completo aquí.
Enlaces de interés:
- Fenadismer.
- Plataforma Nacional para la Defensa del Transporte.
- Descarga aquí el paquete de medidas que propone el Gobierno. (Desde la WEB de Fenadismer)